miércoles, 25 de agosto de 2010

Claroscuros

Estoy delante del espejo. Me miro, el reflejo de alguien. Sí, supuestamente soy yo. Me encuentro en una habitación. La luz es tenue y difusa, lejana. Viene de detrás de la pared.

Estoy desnuda pero en el espejo no se me ve más que el rostro y el cuello. Después, la imagen cesa, cercana a mi pecho. Entonces me veo. "Ésa soy yo", digo extasiada al descubrirme. Y lo repito de nuevo para reafirmar la sorpresa inesperada, "ésa soy yo".

Ahora el espejo y yo somos uno. Aparecen formas que jamás antes había visto, estoy de frente. Inclino levemente la cabeza hacia la izquierda y la "realidad" deja paso a visiones que inventan líneas agradables. Me gusta. "¿Ésta soy yo?", pregunto ahora, con aire desenfadado y tímido a la vez.

Se enciende una vela y el aire zarandea la nada, ese mundo gris entre luces y sombras. Contenta, decido detener mi aventura y tomo lugar en algo que se reinventa con la llegada del día siguiente. Pero hoy no me tumbo, no. Hoy caeré a la oscuridad en posición de libre pensadora. Recrearé, consciente la magia.

Y el viento apaga la llama.

sábado, 21 de agosto de 2010

Reacción

Euforia
Euforia
----
Retumban los cristales por los rayos desbocados
Mas mirar al cielo no quiero, por temer a los dioses
Mirando al mar mueren niños envenenados.
----
Miedo
Miedo
----
Y llegará, llegará la calma.
Llegará al cobizo del sol.
Y llegará mi alma.
Esta vez decido yo.

lunes, 17 de mayo de 2010

Un cuentito (Primera parte)

Había una vez una casita al lado de un río, donde los pájaros nadaban y los peces trepaban árboles. La casita estaba hecha de nubes alcochaditas con plumas de pato. Allí vivía una niñita muy peculiar. Tenía el pelo rizadito y los ojos muy muy grandes. Era regordeta y muy simpática. Siempre estaba feliz y siempre se reía por cualquier tontería. Un día, la niñita estaba dándo de comer a las rosas trepadoras cuando de pronto vio venir una mariposa real conducida por un "gaconj", una especie de ser que solo se encontraba en el interior de las amapolas. Entonces, el gaconj le dio un mensaje a la niñita, que sonriente y desconcertada lo tomó y lo leyó. Aquel mensaje provocó que la niñita cambiara de color de piel, se volvió azul. De pronto el gaconj y la mariposa desaparecieron sin hacer ni un ruido.

Al cabo de unos días, por el bosque se cruzó con un nene que tenía un nombre muy extraño. Se quedaron mirando como si todo se parase, el río no andase y los animalillos y las plantas no quisiesen molestar. Ya se conocían, pero hacía largo largo largo tiempo que no se encontraban. Entonces el nene con nombre extraño le dio una fresa y le dijo que la había cogido mientras el dragón estaba durmiendo. Ella la tomó con todo el cuidado del mundo y sonrió. Pero no tenía tiempo de quedarse a charlar, se lo agradeció y a cambio le dio una estrella. La niña volvió a cambiar de color, esta vez era naranja.

domingo, 9 de mayo de 2010

¿Hacia dónde?

Primero: oscuro. Negro. Ni luces ni sombras.
Segundo: Punto blanco. Mínimo...
Tercero: Recobecos. Gris, iluminando.
Cuarto: un hombre grita, casi llorando. "¡Qué grande, qué grande!"

Dios. ¿Dios?

Una mirada fija... en la lejanía. Fuerza, raza. El viento corre y corre y corre y

_______________________________Todo rebosante, de -Alegría-



viernes, 16 de octubre de 2009

Retorno

http://www.youtube.com/watch?v=qbI-B-hffbM

Retornando al recuerdo, rememoro y me emociono al pensar que la repetición del mismo podría ser posible.

Pensándolo bien, ¿por qué quiero algo que ya he tenido, algo vetusto, algo que, ahora, no tiene forma, cuando puedo tener algo con una nueva dimensión, mejor?
Puede que aquello imperfecto, relativo, fugaz, fue precisamente lo que me hizo despertar, abrir las alas, o puede que simplemente fuera un complemento a mis vivencias.
Retrocedo pero sigo adelante... sigo adelante... sigo adelante...
No quiero volver a caerme, no quiero llorar otra vez... lo evitaré. ¿Lo podré evitar?
Pensándolo bien, ¿por qué quiero evitar algo que no me va a encadenar más tarde?
Reflexiono, me siento. Cierro los ojos y mi pecho es rompe.

domingo, 23 de agosto de 2009

el ahora

Como dice una sabia, presencia del presente... y como ya otros me habían dicho en diversas ocasiones, borrón y cuenta nueva. Pasar página es sano, y se tiene que ver cuándo es más sano aún saber dejar guardadas las experiencias y recuérdos, por muy buenos que sean y lo infelices que nos provoquen estar al añorarlos. Por eso, hoy digo en voz alta: ¡adiós pasado, hola presente!
A veces, lo que se necesita es tener una prueba feaciente de que eres tu el humano que no avanza. No se puede pensar que los demás son los que están esperando. Nadie espera, ni el más paciente. No se puede uno quedar encallado en una experiencia, aunque haya sido un descubrimiento en tu vida; sino que por el contrario, se debe seguir evolucionando, puede que partiendo de esa misma experiencia.

La vida sigue, para todos, incluso para uno mismo.

martes, 26 de mayo de 2009

Se dice que después de una tormenta llega la calma. Parece que es eso lo que está pasando. Todo está volviendo poco a poco a la normalidad. Días que se parecen a los del principio de curso. Recordando gestos de algunos, y conociendo de nuevo a otros.

Todo tiene su fin, y parece que este va a ser feliz.